No Era Bienvenida
Tomando una decisión, el entrenador ordenó que la “princesa alemana” saliera de su casa. Aquella no era una socialité o una joven rica de verdad, sino una mentirosa. Anna concordó que saldría de su casa y lo hizo, pero dejó su computadora en la casa del entrenador. Aparentemente, quería una excusa para volver. Sin embargo, el entrenador dejó a la computadora en la recepción del edificio y Anna no consiguió hablar con él.

No Era Bienvenida
La Visitante No Deseada
Uno debe darse cuenta de que no es bienvenido en una situación como la de Anna Delvey y su entrenador. La astuta estafadora, no obstante, no se conformaba con esto. Aunque su computadora estuviera en la recepción, ella insistía en visitar al entrenador. Anna no saldría del edifício sin hablar con él, y no le importaba que el entrenador no quería su presencia en su departamento. ¿Qué pasaba en la cabeza de Anna?

La Visitante No Deseada

